¡Un papá extraordinario!

¡Un papá extraordinario!

Diego Fernando Riaño es oriundo de Valle de San José ubicado al sur del departamento de Santander y a 3 horas de su capital Bucaramanga. Su esposa Lina Marcela lo describe como una persona dedicada, incondicional y amoroso.

Su mayor orgullo es su hija Valery Gabriela, que desde hace 3 años ilumina su vida y lo motiva a ser el mejor papá para ella, pues Valery nació con la condición de labio fisurado y paladar hendido y aunque ya recibió su primera cirugía para corregir su labio, en el mes de junio está lista para corregir la hendidura en su paladar.

¡Un papá extraordinario!
Diego, Lina Marcela vienen desde Valle de San José Santander para que Valery reciba su nueva cirugía en Bogotá.

El embarazo de su esposa Lina transcurrió con normalidad en el primer trimestre, fue hasta el 6 mes de gestación que, en una de las ecografías de rutina, los médicos se dieron cuenta de que su bebé tendría la condición de labio y paladar hendido. Sin embargo, para Diego, esto no cambiaría el amor y la ilusión con la que recibiría en este mundo a su hija Valery. “En el momento del nacimiento yo solo lloraba y daba gracias a Dios por la salud de mi hija y lo hermosa que es” expresa Diego.

Cuando Valery tenía 6 meses de nacida, a través de redes sociales, Diego y su esposa conocieron el trabajo que realiza Operación Sonrisa Colombia y que en ese momento estaban próximos a realizar una jornada médico-quirúrgica en la ciudad de Bucaramanga. Se contactaron, llegaron al Hospital del Norte donde el gran equipo de voluntarios médicos valoraría y operarían a Valery por primera vez para corregir su labio.

Después de 2 años y medio y a causa de la pandemia por COVID-19, Diego y su familia se trasladaron a Bogotá para que Valery pudiera recibir su segunda cirugía y así, corregir la hendidura en su paladar. En el Centro de Atención Multidisciplinario (CAM) diferentes especialistas valoraron y prepararon a Diego y Valery para que recibiera su segunda cirugía en la clínica Mediport.

Aunque para Diego es un poco angustiante y expectante como será está segunda cirugía, tiene toda la esperanza y motivación para que Valery salga adelante y pueda crecer como cualquier otra niña de su edad. “Para mi, mi hija es un ejemplo de fuerza, ternura, resiliencia y todos los días trabajo por ser el mejor papá para ella, para que a pesar de las circunstancias pueda salir adelante” dice Diego.

Luego de la jornada realizada por un gran equipo de voluntarios y voluntarias de diferentes especialidades, Diego y Lina seguirán recibiendo apoyo psicosocial por parte de la Fundación para que puedan apoyar el tratamiento de rehabilitación de su hija y también ella recibirá terapias de habla de manera virtual. Esta historia es un gran ejemplo de amor y compromiso por parte de un papá extraordinario que da todo por su hija.

¡Un papá extraordinario!
Valery le gusta bailar y cuando grande quiere ser bailarina de Ballet.

Leonardo

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